De viaje

0,7%

Aparte de ‘qué hora es allí’ existen algunas – no muchas – preguntas que la gente que te sabe al otro lado del mundo (y concretamente en Asia) se atreve a formular. Que si ‘te has comido ya un bicho’ o que si ‘hace calor’ son algunas de ellas; quizás también comunes. Pero de vez en cuando, en alguna charla más extensa, surge una cuestión genérica – que no me atrevo a entrecomillar por no saber formularla – que suele referirse al desarrollo económico de la zona. A esa siempre respondo con la misma respuesta pedante y cimentada que creé al poco de llegar aquí, y que me dispongo a repetir: jamás había visto en mi vida un país tan orientado al comercio, al intercambio de bienes, a la compraventa, al consumo. Pero igual es porque no he viajado mucho.

De todos modos, es algo que se palpa, que se nota. Los síntomas de una economía se sienten, por supuesto, abajo, en el piso, allí donde caminan las vidas de verdad; en el día a día. Y si a nivel de calle (puestos de comida, puestos de ropa, puestos de cualquier cosa imaginable; restaurantes, tiendas de alimentación, imprentas, centros de masaje, talleres de vehículos, etc) el dinero se mueve a un ritmo tan frenético, a nivel de rascacielos y oficinas bancarias debe ser espectacular; casi agobiante.

Va un dato: a mediados del 2012, Tailandia tenía una tasa de desempleo inferior al 0,7%. Un escándalo. Sigue leyendo

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